lunes, 11 de febrero de 2013

Secretos

¿Qué tanto le dirán las hadas a los hombres? Una amiga me contestó, "les cuentan historias de amor, quiero pensar". Creo que mi amiga tiene razón, las hadas son exelentes narradoras y evocadoras de imágenes, quiénes mejor que ellas para contarnos sobre el amor, no sólo de amores específicos sino que deben cantarle a esa fuerza épica y motora que ha construído mundos: el amor.
Gis/papel.

sábado, 26 de enero de 2013

Una mañana

Me encontraba dentro de una estación del metro, estaba tan distraída, como siempre pensando en la inmortalidad del cangrejo y no me dí cuenta, no supe en que momento un hada de menos de 10 centímetros de alto, (se veía realmente pequeña), se enredó en el tejido de mi suéter la noté por sus gritos "una marabunta, millones de hormigas gigantes nos aplastarán, hacen temblar la tierra, ¿no las oyes ?" No son hormigas gigantes son viajeros con prisa, pero sí te pueden aplastar si no nos movemos de aquí, a esa hora el metro está imposible cientos de personas se abren paso a empujones. No te preocupes en un momento salimos de aquí. Ya afuera en la calle me dijo "es horrible", aún adherida a mi suéter. Cómo pude la saque, terminé por romper los hilos y estropear mi ropa, pero ella estaba libre y por fin se callaba.
El hada se sentó en mi hombro. Tomé el camino de siempre a casa mientras la bribona reía porque mi cabello le hacía cosquillas al rozar su cosquilludo ser, por fin le dije: "¡Oye, no seas perezosa!, puedes volar, no me uses de autobús, además ya no te quito más tu tiempo, ya puedes irte. Debes tener algo que hacer ¿o no?, lo que sea que hagan las hadas. Hasta luego, eres linda, nunca cambies, salúdame a Nunca Vuelvas". Y ella respondió con inocencia de niña: No, no tengo que irme. (¡Chispas! ahora a cargar con ésta, qué mal pintaba el día).
Ya en casa me puse a lavar los platos sucios del desayuno cuando mi no-invitada gritó "¡Un lobo!, ¡es un gran aullido de lobo!". Puse atención a ese "aullido de lobo" y no, no es un lobo, es una cierra eléctrica. -¿Qué es eso? me preguntó.
-Pues una herramienta para cortar madera o metal o alguna de esas cosas. Un vecino debe estar usándola.
Al poco rato: "¡un gato maullando! ¡lo están matando! ¡oye esos ruidos aterradores!".
-No es ningún gato moribundo, es un niño haciendo berrinche. Y no le pasa nada, sólo quiere molestar a su madre.
"¡Es un mundo horrible!" me dice.
-Lo sé cariño. Así es el mundo de los humanos.

miércoles, 23 de enero de 2013

Sombreritos por Conejo Blanco

SOMBRERITOS

-¿Qué raro?, ¿Ayer no estaban? - se preguntaba el pequeño conejo Teporingo, mientras olía con su naricita el aire, se mira su patita y ve que está llena de lodo

Parece que llovió, yo me quedé en casa, tenía una buena razón: estaba comiendo una rica sopa de zanahoria, pero ¿estas cosas que serán? pensaba el Teporingo al mismo tiempo que tocaba el pequeño objeto el cual era de color café sucio con un tallo y terminaba en un sombrerito

- ¿qué serán?, están en un círculo, uno, dos, tres, cuatro… uff son muchos hay chiquitos y grandes parecen soldaditos.
El pequeño conejo seguía mirando, cuando una mariposa le saludo.

- Hola, ¿amigo qué te pasa? Tienes muy abiertos los ojos?
- Mira- señalando a los pequeños sombreritos- Hoy aparecieron y no sé qué son.

Mariposa observó revoloteando entre los sombreritos que sobresalían de la tierra.

Son ELIMARIPOSAS afirmó muy segura.
-¿Elimariposas? Y, ¿eso qué son?-manifestó el pequeño conejito.
-Un lugar donde nosotras las bellas mariposas podemos descansar, mira – se posó Mariposa en ellos y entonces la pobrecita cayó como muerta al suelo, no dijo nada, sólo se quedó tiesa; conejo abriendo más los ojos la mueve pero nada.
-Mariposa, Mariposa, oyeeeee, despiertaaaaaaaaaaa.

Teporingo gritó tan fuerte que Topo salió y dijo:

¿Qué pasa? preguntó, restregándose sus diminutos, diminutos ojos para poder ver, aunque no hacía falta porque él estaba ciego, Teporingo que corría de un lado a otro le manifiesta.
-Mariposa se paró sobre ese sombrerito y cayó muerta, topo oliendo porque era muy bueno en eso, su nariz podía distinguir los más bellos manjares, que siempre eran las zanahorias de un viejo Conejo Blanco.

No creo que este muerta... pero con esas criaturas nunca se sabe, pero veamos estos sombreritos tienen raíz diciendo esto se mete dentro de su túnel y se oyen ruiditos:

GROMMM, GROMMM, GROMMM y de repente Topo sale y también se queda tiesecito con sus patitas juntas, Teporingo abre su boquita y recuerda que él se tocó esos sombreritos con su patita; comienza a dar vueltas y gritar:

- ME VOY A MORIIIIIIIIIIR, ME VOY A MORIIIIIIIIIIIIR……… ME VOY A ……

Mientras tanto del interior del bosque se oyen pisadas y la tierra comienza a moverse, tap, tap, brinco, tap, tap, brinco. Es un gran Conejo Blanco que al ver al pequeño conejo corriendo en círculos agarrándose la pata y gritando: “Me voy a Morir” le causa gracia y por poco se ríe, pero no lo hizo porque era un conejo educado y él sabía que no se debe reír de las desgracias ajenas mejor se interpone en la carrera loca de Teporingo, el cual rebota en su panza y cae de cola, ahora Teporingo no sabe si sobarse la cola o cortarse la mano.

- a ver Teporingo ¿qué te pasa?- sollozando dice:

- Es que…. Yo….SNIF…..vi…SNIF… y luego….snif….mariposa….snif… se cayó….y luego…..topo….snif… y quedo tieso……Me voy a morir, BUA, BUA.


Ilustración digital


No te entendí nada, si dejas de llorar. Teporingo sólo mira su patita. El gordo Conejo Blanco se pone su monocular y cual tal Sherlock Holmes observa la escena también se coloca sus guantes blancos, él sabe que no debe contaminar una escena de un probable crimen, se mueve entre Mariposa y Topo, saca su pipa hecha de zanahoria y dice:

- A ver Teporingo ¿Por qué dices qué te vas a morir?, pero no llores, por favor, respira, expira, respira, expira.

Porque mis amigos tocaron esos sombreritos y quedaron tiesos, yo también las toque y por eso me voy a morir y nuevamente comienza a llorar.

El Conejo Blanco se acerca y toma la pata de Teporingo y saca de su chaleco una botellita y comienza a limpiar la pequeña patita; el conejito deja de llorar y pregunta:

-¿y mis amigos?-conejo voltea hacía donde yacen Mariposa Y Topo.
-Espera, vamos a mi madriguera.
-Pero…….
- No hay pero que valga, vamos Sigue al Conejo Blanco- Teporingo lo siguió, sin dejar de mirar el lugar donde yacían sus amigos.

Entraron a la madriguera Teporingo que sumamente curioso, miro a todos y caminaba con sorpresa Conejo Blanco lo llevaba arrastrando no le gustaba los curiosos lo llevaba frente a una computadora.

- ¿qué es eso?- pregunta el Teporingo alzando su patita para tocar pero recordó que le había pasado a sus amigos y desistió de ello.

Conejo Blanco se colocó frente a la computadora Teporingo miraba e iba a formular una pregunta cuando Conejo Blanco se volteó y le echó una mirada, que mejor siguió callado, por tanto Teporingo decidió buscar algo de comer y vio unas ricas y deliciosas lechugas, comenzó a comerlas y después le dio sueño, se durmió, porque Conejo Blanco tardaba y no decía nada. Cuando despertó vio a Conejo todavía sentado frene a la computadora.

Oye dijo Teporingo- ¿Qué haces?
- Ya sé qué pasó- contestó Conejo Blanco ignorando la pregunta del pequeño- lo que viste en forma de círculo son hongos alucinógenos…
¿Alucique? pregunta el conejito interrumpiendo con ello al Conejo.
- Alucinógenos, es decir, te provocan sueños nada agradables y estos además te paralizan.
- aaaaaaah,¿ entonces mis amigos no están muertos?
-No. Mariposa como prueba los alimento con sus patas por eso quedó paralizada y el topo por tragón pues parece muerto, no te preocupes ve por ellos y seguro ya estarán despiertos Y NO TOQUEN NADA QUE PAREZCAN DESCONOCIDO Y PELIGROSO.
- Está bien, entonces los voy a cortar.
-NO, DÉJALOS EN PAZ.
- Esta bien-contesta Teporingo el cual sale de la madriguera del Conejo Blanco a empujones.

Al irse Teporingo, Conejo saca varias esporas y decide plantarlas alrededor de su hortaliza en forma de valla.

-Ahora sí, topo nada más atrévete a comer mi hortaliza – piensa para si mientras ve su pequeño sembradío.

En el bosque, Teporingo, Mariposa y Topo se van, alejándose del círculo de los pequeños sombreritos, pero no ven las pequeñas lucecitas que salían de los hongos…… PERO ESO ES OTRA HISTORIA.

De Conejo Blanco