sábado, 11 de febrero de 2012

Yoga

"Una duende y la yoga" Grafito/papel. Ángeles Bravo
Una vez unos "yoguis", es decir personas practicantes del yoga, se internaron en el bosque para meditar, abrazar a los árboles y practicar diversas posturas de su disciplina, se quedaron durante varias horas durante todo ese tiempo fueron observados por una criatura del bosque, una duende, la duende Yudi, su gran curiosidad la llevó a interesarse en esa actividad humana nunca antes vista por ella, quedó impresionada y su natural entusiasmo la llevó a pensar que podía imitar en todo aquellos ejercicios y contorsiones. Pues, aquí tenemos a nuestra principiante en el arte de la Yoga, pero Yudi eso no creo que sea "la flor de loto". Yudi, linda, eso parece una flor de calabaza. Bueno, necesita un poco más de práctica.

sábado, 4 de febrero de 2012

Árbol y su hermano Viento.

Lápiz de color/papel. Ángeles Bravo
Viento siempre que pasa a saludar a su hermano Árbol le despeina las hojas de su melena verde y le desaparece las hojas secas. Árbol es apacible en contraste con su hermano Viento que tiene un carácter ligero y revoltoso, así que no se molesta aunque quisiera hacerle lo mismo al bribón de su hermano pero todos sabemos que Viento es calvo de nacimiento.

domingo, 29 de enero de 2012

De nuevo

Lápiz de color/papel 28 x 21.5cm. Ángeles Bravo
Aquí estoy otra vez dibujando hadas, había decidido alejarme de ellas pues pensaba "es infantil, por favor a tu edad?, además nadie te cree, los demás dicen que es fantasía" ya nadie cree en cuentos de hadas. Y de nuevo ellas reclamando de todo, atención, miel, colores, plática. Sobre todo ella, a boca jarro me dice "estoy incompleta", "cómo quieres que me vean si estoy incompleta", "mírame, es una broma?, ya espere demasiado!". En efecto miré mi blog y ahí estaba su retrato sin terminar, tome mis colores, me senté por un buen rato a concluir su dibujo. Una vez que lo vió, puso su carita contenta y se fue. Vuelvo a mi aspecto de persona seria, de esas que dicen que los cuentos de hadas no existen y me quedo con una larga lista de hadas en espera de su retrato. Ese es el secreto que llevo guardando desde hace dos años.

martes, 10 de enero de 2012

Hoy las hadas estan contentas

Las Hadas estan contentas, trabajan y cantan con sus vocesitas chiquitas mientras siguen la canción de

"Le papillon et la flour"

jueves, 22 de diciembre de 2011

Otro cuento de Navidad o El cuento del monstruo azul

Lápiz de color/papel. Ángeles Bravo

En la noche de navidad se reunen una serie de personajes insólitos, insólitos porque se supone que no existen y si existiéran no se les vería juntos nunca, eso también se supone. Dejemos de lado las suposiciones y volvamos al principio. En la noche de Navidad se reunieron en una madriguera de conejo: conejos, un teporingo, duendes, hadas, y un topo cegatón y ebrio por añadidura, todos para escuchar cuentos, a los seres mágicos les encantan los cuentos es más no pueden vivir sin ellos. Un conejo blanco empezó a leer el cuento del monstruo azul, se trataba de un monstruo travieso que siempre se le escapaba a su mamá para correr por ahí y descubrir el mundo con sus tres ojos color miel, hermosos ojos tenía el monstruo, los tres, claro. La preocupación de la madre era que lo descubrieran los humanos y lo persiguieran a palos al pobre monstrito, pero al pequeño azul poco le importaban los peligros. Se contentaba con curiosear por todo el bosque hasta que su nariz descubrió un olor exquisito, rico, sabroso a pan y chocolate que provenía de una madriguera calientita en invierno y sin más entró sin ser invitado, fue directo a la fuente de aquel aroma, un suculento pastel de chocolate cubierto de merengue y adornado con cerezas y sin ser convidado tomo un trozo de pastel y se sentó a escuchar el cuento que contaba un conejo blanco a sus invitados duendes, conejos y hadas, sobre un monstruo azul con tendencia a la glotonería.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La duende Yudi

"Yudi" Grafito sobre papel. Ángeles Bravo
Así es como recuerdo haberla visto por primera vez, sentadita en la entrada de una madriguera de conejo. Tenía un hermoso vestido en colores marrones y verde hoja que le ayudaban a confundirse con el paisaje.
Había salido corriendo de la madriguera porque al conejo se le había metido en la cabeza efectuar un acto de magia con ella, había vistó tantas veces hacerlo al mago que afirmaba podía reproducirlo como una calca. Se trataba de meter en una caja a alguien y serrucharlo por la mitad a la altura de la barriga más o menos. Separar al individuo, en este caso individua, en dos sin que sufriéra ningún daño. Nada podía salir mal, así que convenció a Yudi la duende, a servirle de asistente en tan prodigioso acto. Todo estaba previsto salvo que Yudi saliera corriendo en cuando vió el serrucho. Por suerte para la duende el conejo siempre tenía cosas en la cabeza, inquietudes diversas, pronto olvidó el acto de magia y se concentró en encontrar "la cosa" en la que nadan los Leptons, son unas partículas que... bueno eso es otra historia. Mientras ella, duende como era muy pronto se recuperó del susto y volvió a sus risas, a su fiesta particular y a su "desmecate" de siempre.